Sistema de incorporación diseñado para reducir el riesgo de abandono durante los primeros meses y facilitar que la persona se integre, gane seguridad y pueda aportar valor desde el inicio.
El onboarding no se plantea como un proceso administrativo, sino como una herramienta para clarificar expectativas, acompañar la adaptación, detectar dificultades a tiempo y reforzar la estabilidad del equipo.